Quimérico paraíso solemos inventar.
Cuando las palabras duelen, nos sumergimos en la utópica esperanza, ¿curiosa denominación, no?
Llegaremos a tiempo
Tengo miedo que se rompa la esperanza
Que la libertad se quede sin alas
Tengo miedo que haya un día sin mañana
Tengo miedo de que el miedo, te eche un pulso y pueda más
No te rindas no te sientes a esperar.
Que la libertad se quede sin alas
Tengo miedo que haya un día sin mañana
Tengo miedo de que el miedo, te eche un pulso y pueda más
No te rindas no te sientes a esperar.
LLEGAREMOS A TIEMPO
Tiempo (R.W.)
Para los campeones que pierden peleas
Para los guerreros que no tienen guerras
Para los que ya no luchan en la tierra.
Para los que dudan y no eligen nada
Los que tienen miedo y puertas cerradas
Para los ausentes los sobrevivientes
Cambia ya tus sueños nada más
Con el mismo cuerpo comenzar
Tiempo de cambiar
Tiempo de empezar
Tiempo
Creo que fue inevitable, y hasta me causa gracia.
No sé cómo sucedió, solamente fue así y las razones o hechos poco importan ya.
Seguramente en pocos días me reiré y diré que ya es hora de que el tiempo haga lo suyo...
Despertar
Despertar y volver a empezar. Saber que el sueño continúa, pero en la realidad... aquel subjetivo parámetro que llamamos "realidad".
Menester de conciencias libres es luchar hasta cumplir con nuestros objetivos; surrealismo verídico, mitad del despertar, mitad del soñar.
Eufemismos que dejan de ser tales... seguir en la búsqueda, intensificarla hasta arremeter contra los miedos y claudicarlos.
Iniciar, seguir, caer y levantarse. Finalizar el camino y empezar otro; ¿nuevas oportunidades? Seguramente.
Menester de conciencias libres es luchar hasta cumplir con nuestros objetivos; surrealismo verídico, mitad del despertar, mitad del soñar.
Eufemismos que dejan de ser tales... seguir en la búsqueda, intensificarla hasta arremeter contra los miedos y claudicarlos.
Iniciar, seguir, caer y levantarse. Finalizar el camino y empezar otro; ¿nuevas oportunidades? Seguramente.
¿Es sólo una cuestión de actitud?
Son muchas las veces que cae el ser humano, son más las que se levanta.
Es sólo una cuestión de actitud dicen por ahí, yo creo que es más que eso.
Presiento que el caos es a veces divertido, el desafío que nos propone aún más.
Hay que hacerse valer, elegir nuestro destino y ser el artífice.
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